martes, 1 de febrero de 2011

Resumen grupal de Teoria del desarrollo capitalista (Sweezy)

La sociedad es un conjunto de individuos entre los cuales existen relaciones precisas y estables. De tal forma, que su carácter y la forma son las que determinan a la sociedad.
Por lo general, la economía política se acepta como una ciencia social y su materia se obtiene del campo de la producción, así como de la distribución de mercancías y de los servicios que la gente necesita y desea. Por lo tanto, la economía política estudia las relaciones sociales de la producción y distribución.
Sweezy habla de la economía como ciencia y siguiendo la afirmación de Robbins, la economía es la ciencia que estudia la conducta humana como una relación entre fines y medios limitados que tienen diversa aplicación. No obstante, concluir que el economista moderno no tiene ningún interés en las relaciones sociales de producción, sería un error, porque está constantemente empeñado en investigaciones de un carácter manifiestamente social, es cierto que utilizando el aparato conceptual de la teoría económica, se tropieza inevitablemente con las relaciones sociales. Esta ciencia produce resultados que son adecuados a todas las formas de sociedad, es decir, a las condiciones más diversas en cuanto a la clase de relaciones existentes entre los miembros de la sociedad.
En cuanto a la teoría económica hay que mencionar que Sweezy la describe como un proceso de construcción e interrelación de conceptos que han sido despojados de todo contenido social, pero durante la aplicación real de ésta, menciona que los elementos sociales pueden ser introducidos por medio de exposiciones ad hoc. El salario se convierte en una categoría universal de vida económica en vez de una categoría adecuada a una forma histórica particular de sociedad.
Por lo tanto, la exposición de la teoría económica sería un proceso de construcción e interrelación de conceptos que han sido despojado de todo contenido concretamente social. No obstante, en la aplicación real, el elemento social puede ser introducido por medio de exposiciones ad hoc, que especifican el campo donde se aplica.
En relación con el sistema económico actual Sweezy pone en tela de juicio la inadaptabilidad del patrón hecho de conceptos que carecen totalmente de contenido social.
Además, Sweezy critica el sistema económico actual en la medida en que no llega adaptarse a un patrón hecho de conceptos que carecen totalmente de contenido social, esto se ejemplifica en el caso del obrero que es explotado si recibe por salario menos que el valor del producto físico marginal de su trabajo. Estos conceptos los toma del lenguaje corriente, les extrae el contenido social y las categorías universales que resultan y los aplica indistintamente a toda clase de sistemas económicos. Parece que de esta forma el economista elude una exploración sistemática de aquellas relaciones sociales tan universalmente consideradas como concernientes a los problemas económicos, que están hondamente encajadas en el lenguaje cotidiano del mundo de los negocios.
Por último hay que destacar que existen deficiencias de la economía política moderna en cuanto a ser una verdadera ciencia social de las relaciones humanas, por ello hay inconformidad con eso y habrá que explorar otra manera de emprender el estudio de los problemas económicos, de aquí se asociará el nombre de Karl Marx.

1. EL MÉTODO DE MARX:

A través del método abstracto-deductivo, Marx aceptaba y practicaba lo que los teóricos modernos han llamado el método de las aproximaciones sucesivas. Esto consiste en avanzar paso a paso de lo abstracto a lo concreto, eliminando suposiciones simplificantes en las etapas sucesivas de la investigación, de modo que la teoría pueda tomar en cuenta y explicar una esfera cada vez más vasta de fenómenos reales.
En cuanto a la abstracción, uno debe decidir que abstracción hacer y cuál no, de aquí surgen dos cuestiones: ¿Qué problema se examina? y ¿Cuáles son los elementos esenciales del problema? No existen 2 investigadores que manejen sus materiales de la misma forma.
Sweezy señala que Hegel afirma que durante el proceso del entendimiento científico, es de importancia distinguir y poner en relieve lo esencial en discrepancia con lo llamado no esencial. De esta forma, poner en relieve lo esencial y hacer posible su análisis, será la tarea específica de la abstracción. No hay que olvidar, que en la práctica se precisa formular hipótesis acerca de lo que es esencial, profundizar en éstas hipótesis y comprobar las conclusiones con los datos de la experiencia.
Marx, al aceptar la trayectoria de la Rhenische Zeitung, entró en contacto con nuevas ideas sociales provenientes de la ciencia del derecho y la filosofía, además de conectar con ideas socialistas y comunistas. De esta forma, se involucró al estudio intenso del socialismo y del comunismo, rompió con su pasado filosófico y alcanzó la madurez del punto de vista desde la cuál escribiría sus obras económicas posteriores, su actitud ante la economía política se formó y determinó mucho antes de que decidiera hacer los estudios económicos su principal ocupación. Para Marx, su principal preocupación, era la sociedad en su conjunto, y sobre todo el proceso del cambio social. Siendo de gran importancia la economía política, ya que en su esfera se encuentra el ímpetu del cambio social. Marx no trataba de reducirlo todo a términos económicos, sino que intentaba buscar la verdadera interrelación de los factores económicos y no económicos en el conjunto social, desenmascarando así la ley económica del movimiento de la sociedad moderna.
Sweezy destaca también cómo Marx utiliza aquellos elementos del pensamiento de Hegel que hacían énfasis en el proceso y desarrollo a través del conflicto entre fuerzas opuestas y en cómo siguió con los conflictos históricos decisivos hasta sus raíces en el modo de producción, hasta descubrir lo que llamó conflictos de clase. De lo cual se desprende que las relaciones económicas esenciales son aquéllas que están debajo y se expresan en la forma de conflictos de clase. En cuanto a los factores de producción, Marx advirtió la tendencia a poner el acento principal en la tierra y la renta, considerándola descaminada. Para él es el capital la fuerza que todo lo domina en la sociedad burguesa, la relación entre el trabajo asalariado y el capital determina todo el carácter de este modo de producción. Por lo tanto, la sociedad conjunto se divide cada vez más en dos, la burguesía y el proletariado. Para Marx, esta relación debe ser el centro de la investigación y el poder de abstracción debe ser utilizado para poder analizarla. De esta forma, la adopción de esta actitud requiere un procedimiento que implica por lo menos dos pasos distintos. En primer lugar que todas las relaciones sociales hay que suponerlas provisionalmente alejadas, para reintroducirlas luego una a una, en una etapa ulterior. Y en segundo lugar que la relación capital-trabajo debe reducirse a las características y tendencias estructurales de toda la sociedad. Esta relación entre capital-trabajo, es una relación de cambio y todo lo que se destina al cambio es una mercancía.
En cuanto a la validez de las leyes o tendencias en el volumen I de “El Capital” de Marx es relativa al nivel de abstracción en el cual han sido derivadas y en la medida de las modificaciones que deban sufrir cuando el análisis se lleva a un nivel más concreto. Gran número de críticas hechas a la economía política de Marx, están basadas consciente o inconscientemente. En cuanto a los resultados obtenidos de esta abstracción, tienen un carácter provisional, por lo tanto su validez es relativa al nivel de abstracción en el cual han sido derivadas y en la medida de las modificaciones que deban sufrir cuando el análisis se lleva a un nivel más concreto. Una abstracción apropiada debe responder a estas tres cuestiones: ¿Están hechas con la debida consideración del problema que se estudia?, ¿Eliminan los elementos no esenciales del problema? y ¿Se abstienen de eliminar los elementos esenciales?

Marx analiza la realidad mediante un método básicamente histórico. Ya que para él, la realidad social no es el proceso de cambio inherente a un juego de relaciones determinado, es el proceso histórico. Los sistemas sociales como los individuos, recorren un ciclo de vida y abandonan la escena cuando las formas de desarrollo de las fuerzas productivas se convierten en su problema. Por lo tanto, el proceso del cambio social, no es puramente mecánico, sino que es el producto de la acción humana limitada en forma precisa por la clase de sociedad. Asimismo, del capitalismo se puede entender y criticar lo que pasa dentro del marco del sistema, pero no se puede entender ni evaluar lo que le pasa al sistema.

2. EL PROBLEMA DEL VALOR CUALITATIVO:

Sweezy habla de la mercancía como todo lo que se produce más para el cambio que para uso del productor, por ello el estudio de las mercancías es el estudio de la relación económica del cambio. Por otro lado, el cambio, es anterior a la división del trabajo y causa de ella, la producción de mercancías es la forma inevitable de vida económica, aunque luego se contradice esta premisa, diciendo que la producción de mercancías es una forma histórica condicionada y que de ningún modo puede presentarse como manifestación directa del hombre.
En contraposición, para Adam Smith el origen de todo es el aumento en la productividad es la división del trabajo, siendo Smith incapaz de concebir la división del trabajo independientemente del cambio.
Para el autor, la forma universal e inevitable de la vida económica es la producción de mercancías, que tiene sus raíces en la naturaleza humana, siendo la ciencia económica es la ciencia de la producción de mercancías. Marx no niega la existencia de una relación entre la producción de mercancías y la división del trabajo, pero no se trata de ningún modo de la firme y rígida relación que describe Smith. Para Marx, los productos frutos del trabajo, sólo pueden convertirse en mercancías, los unos con relación a los otros, como fruto de diferentes clases de trabajo. Por eso los economistas deben dirigir su mirada al carácter de las relaciones sociales subyacentes en la forma de mercancía, las tareas de la economía políticas no son sólo cuantitativas sino también cualitativas.
Sweezy destaca que el valor de uso no da una mercancía ningún carácter peculiar, este valor expresa cierta relación entre el consumidor y el objeto consumido, sin embargo algunos piensan que éste estaba excluido por Marx en sus investigaciones ya que no daba cuerpo directamente a la relación social, pero el autor hace hincapié en que esto no es así, ya que este es un prerrequisito del consumo y Marx no lo excluyó de su estudio. Por otro lado, el valor de cambio es una forma exterior de la relación social entre los propietarios de mercancías, los productores individuales que trabajan aisladamente, en realidad trabajan los unos para los otros. Por así decirlo el cambio de mercancías es el cambio de productos del trabajo de productores individuales. Entonces, una mercancía es un valor de uso por su utilidad y un valor por que incluye la división del trabajo y producción privada.
Para Sweezy, dentro del valor de cambio, existe un valor que yace oculto. Por eso, el trabajo abstracto, representado por el valor de las mercancías, es un concepto importante en el pensamiento marxista, esta expresión equivale a lo que es común a toda actividad productiva. De esta forma, la reducción de todo trabajo a un común denominador, no es una abstracción arbitraria dictada por Marx, sino una abstracción que pertenece al propio capitalismo. Asimismo, en la sociedad capitalista, una porción dada del trabajo humano se provee de acuerdo con la demanda cambiante, es muy importante el volumen total de la fuerza de trabajo social y su nivel general de desarrollo, por que de ello dependen las potencialidades productivas de la sociedad. Entonces, las diferencias entre los distintos trabajos son de segunda importancia, la indiferencia hacia la clase particular de trabajo, corresponde a una forma de sociedad, en donde los individuos pasan fácilmente de una clase de trabajo a otra, por lo que el trabajo es una forma de crear riqueza.
Para el autor la reducción de todo trabajo a trabajo abstracto desvela las formas especiales que el trabajo puede adoptar, una suma de fuerza de trabajo social susceptible de transferencia de un uso a otro de acuerdo a la necesidad social. Por ello, una mercancía tiene en común con todas las demás, en que absorbe una parte total de la fuerza de trabajo disponible en la sociedad.
En cuanto al análisis cualitativo Sweezy dirá que éste determinará tanto la significación básica, como las tareas principales de la teoría del valor cuantitativo. Entonces, Marx dirá que en el valor de cambio, está sólo la forma fenomenal bajo la cual se oculta el valor mismo. De esta manera, la magnitud del valor expresa la conexión que existe entre cierto artículo y la parte del tiempo total de trabajo de la sociedad que se requiere para producirlo, la preocupación por las proporciones de cambio del trabajo ha hecho que se deje en segundo plano el carácter de las relaciones sociales. En cuanto a la producción de mercancías, Marx pensará en ésta como la relación básica entre los hombres adoptando la forma de una relación entre cosas y ésta materialización de las relaciones sociales será la base del Fetichismo. Ya que el carácter fetichista del mundo de las mercancías tiene su origen en el carácter social peculiar del trabajo que produce mercancías. De esta forma, los artículos de utilidad se convierten en mercancías sólo porque son productos de individuos privados o grupos de individuos que realizan su trabajo independiente, por ello, las relaciones entre el trabajo de individuos privados aparecen no como relaciones directas entre personas en su trabajo, sino como relaciones materiales de personas y relaciones sociales de cosas.
El autor deja claro que todo esto se tiene lugar bajo las condiciones de un capitalismo relativamente avanzado, señalando que en Europa Occidental durante los siglos XVII y XVIII, el productor individual trataba a su prójimo sólo a través del mercado, donde los seres humanos no son más que instrumentos, donde el proceso de producción tiene dominio sobre el hombre. Entonces se produjo un cambio de actitud que fue el reflejo del comienzo de la producción de mercancías, aun así existe una profunda creencia en el carácter impersonal y automático del orden económico, así como es característico del capitalismo, existe aún cierto prejuicio contra la acción social.
En cuanto a la materialización de las relaciones sociales, hay que señalar su profunda influencia en el pensamiento económico tradicional, ya que las categorías de la economía capitalista han sido consideradas como si fueran inevitables categorías de la vida económica general. Entonces, no se puede negar que algunos rasgos son comunes a todas las formas de economía social o sistemas económicos sociales. No obstante incluirlas todas éstas en un solo juego de categorías e ignorar sus diferencias específicas, sería como una negación de la historia.
No hay que olvidar que los únicos que se preocupan en poner al descubierto las relaciones sociales subyacentes en las formas de producción de mercancías son los críticos del orden social como Marx. En una sociedad capitalista, los individuos, como propietarios de mercancías, están en un plano de igualdad perfecta, sus relaciones mutuas no son las relaciones entre amo y siervo de un régimen de status personal, sino las relaciones contractuales entre seres humanos, libres e iguales. Sin embargo el obrero no advierte que su falta de acceso a los medios de producción lo obliga a trabajar en condiciones dictadas por aquellos que tienen el monopolio de los medios de producción y que, por lo tanto está siendo explotado para beneficio de otros, igual como el siervo. Por el contrario, el mundo de las mercancías aparece como un mundo de iguales, donde el obrero vende su fuerza y mientras se le pague su verdadero valor, todas las condiciones están satisfechas, es decir se admite la apariencia como verdadera representación de las relaciones sociales.
Entonces, sólo se puede ver con claridad la verdadera estructura capitalista mediante un análisis crítico de la producción de mercancías, un análisis que penetre a través de las formas superficiales de hombre a hombre, donde. Esto hay que tenerlo muy en cuenta, debido a que la producción de mercancías ha ocultado el verdadero carácter de las relaciones sociales a las que da cuerpo, ha creado la racionalidad económica sin la cual un pleno desarrollo de las fuerzas productivas sería imposible. A pesar de esto, no se debe considerar el sistema como un todo planeado y racional, por que existe una creciente irracionalidad en su funcionamiento como un todo.
Para finalizar hay que apuntar que según Marx el capitalismo sería un sistema social que tiene dominio sobre el hombre, lo educa hasta un punto en que es capaz de controlar su propio destino, al mismo tiempo le impide advertir los medios de ejercer el poder que está a su alcance, y desvía de sus energías por cauces puramente destructivos.

3. EL PROBLEMA DEL VALOR CUANTITATIVO

El punto de partida, para Sweezy es que en toda sociedad, es esencial que el trabajo se aplique a la producción y que los productos sean distribuidos entre los miembros de la sociedad, entonces, lo que cambia en el curso de la historia es la forma de organizar y llevar a cabo estas actividades. La necesidad de distribuir el trabajo social en proporciones no puede ser eliminada por la forma particular de la producción social, sino que sólo cambia la forma que asume. Entonces, la forma que esta división proporcional del trabajo opera, se manifiesta en el cambio privado o valor de cambio de los productos. La tarea de la teoría del valor cualitativo fue descubrir las implicaciones de esta forma de producción, en términos de relaciones sociales y conciencia social, ya que el estudio del valor de cambio mismo es sólo el comienzo de la ciencia económica y no su objetivo último. Para Marx, existe una correspondencia exacta entre las proporciones del cambio y las proporciones del tiempo de trabajo. De esta manera, en la determinación del valor no debe tomarse en cuenta más trabajo que el socialmente necesario, es decir, necesario en las condiciones sociales existentes, con las condiciones normales de producción y con el grado de habilidad medio. Asimismo, el trabajo más cualificado que el trabajo simple, debe tener correlativamente una mayor capacidad de producir valor. Entonces, la relación entre ambos tipos de trabajo es teóricamente susceptible de medición independientemente de los valores de mercado de sus productos, siendo el trabajador calificado más proeficiente por habilidad natural superior o por un entrenamiento superior. Ciñéndose a la regla de que la superioridad del más diestro se manifiesta independientemente de la línea de producción en que pueda ser empleado. Por otro lado, si la diferencia entre dos obreros es por cuestión de entrenamiento, es que el obrero emplea indirectamente una parte del trabajo de sus maestros y no sólo su propio trabajo. En la práctica, estas diferencias pueden ser el resultado de una combinación de diferencias en habilidad y entrenamiento. Marx hizo notar que las diferentes proporciones en que diferentes clases de trabajo se reducen a trabajo no calificado como su norma son establecidas por un proceso que tiene lugar a espaldas de los productores y por consecuencias, parecen ser fijadas por la costumbre.
En contraposición, los críticos de la teoría del valor de Marx, han sostenido que la reducción del trabajo calificado a trabajo simple implica el razonar en un círculo vicioso. Por ello, los talentos especializados no tienen gran importancia, en lo que se refiere a la vasta mayoría de los obreros productivos.
Para el autor siempre debe existir una relación de cambio estable entre los productos, porque si no se produciría un desequilibrio. Entonces, tanto la oferta como la demanda están equilibradas sólo cuando el precio de cada mercancía sea proporcional al tiempo de trabajo requerido para producirla o a la inversa, se establecerán precios proporcionales a los tiempos de trabajo sólo en caso de que las fuerzas competidoras de la oferta y demanda puedan trabajar libremente, por lo tanto, la teoría de la determinación de los precios por la oferta y la demanda concurrentes, no sólo no contradice la teoría basada en el trabajo, sino que es parte de ella.
Entonces, La relación entre demanda y oferta, explica por una parte las desviaciones de los precios de mercado, y por otra, la tendencia a hacer fluctuar estas desviaciones, es decir a suspender el efecto de la relación de demanda y oferta. Entonces, el precio de mercado de una mercancía coincide con su valor real, en el momento en que oferta y demanda se equilibran mutuamente y cesan de actuar.
A Marx se le acusa de haber ignorado el papel de la demanda, este punto carece de importancia en la medida en que la discusión se limita a las proporciones del cambio en una sociedad de producción simple de mercancías, pero cuando se concibe para una forma más amplia de producción, ahí si es necesario conocer tanto la proporción del cambio como la distribución del trabajo, siendo necesario contar con dos clases de información: La información sobre el costo relativo en trabajo y la información sobre la intensidad relativa de la demanda de un trabajo u otro. Así, con esta información es posible determinar lo que puede llamarse equilibrio económico. Por ello el cargo que se le hace a Marx de ignorar la demanda no puede sostenerse con éxito.
En cuanto al valor de uso de las mercancías individuales, el autor apunta que depende de la necesidad particular que cada una satisface, en cambio, el valor de uso de la masa social de productos, depende de la medida en que satisface en cantidad, una necesidad social precisa de cada clase particular de producto. Por lo tanto, la necesidad social, es un factor determinante de la cantidad de trabajo social que deben suministrar las diferentes esferas particulares.
A la hora de examinar el reconocimiento que Marx hacía tan claramente a cerca del papel que juega la demanda en determinar la asignación del trabajo social, se plantean dos cuestiones ¿Por qué le dio un espacio tan breve dentro de su teoría? y ¿por qué no elaboró una teoría de la opción de los consumidores? Para responder a esto, hay dos razones, en primer lugar bajo el capitalismo la demanda efectiva es sólo parcialmente una cuestión relativa a las necesidades de los consumidores, y en segundo lugar, está la cuestión básica de la distribución del ingreso, que a su vez es un reflejo de las relaciones de producción o estructura de clase de la sociedad. No hay que olvidar que la demanda social está esencialmente condicionada por las relaciones mutuas de las distintas clases económicas y sus posiciones económicas relativas, es decir primero por la proporción entre la plusvalía total y los salarios, y segundo por la división de la plusvalía en sus diversas partes. La cantidad de estas necesidades es muy elástica y cambiante, aunque pueda parecer que del lado de la demanda existiese una magnitud precisa de necesidades sociales.
Para Marx los gustos de los consumidores (aunque no los considera del todo relevantes) juegan un papel importante a la hora de determinar la asignación de los esfuerzos productivos. Esto se debe a que pensaba que las necesidades, en medida en que no surgen de requerimientos biológicos elementales, son un reflejo del desarrollo técnico y organizacional de las sociedades. Por eso no es la conciencia de los hombres la que determina su existencia, sino que, por el contrario su existencia social determina su conciencia. Asimismo, todo cambio en los gustos de los consumidores es incidental a la acción de los productores y suscitado por ella.
Sweezy dirá que en cuanto a la ley del valor de Marx resume las fuerzas actuantes en una sociedad productora de mercancías que regula, siendo éstas: las proporciones del cambio de mercancías, la cantidad producida de cada una y la asignación de la fuerza de trabajo a las diferentes ramas de la producción. Entonces, una sociedad de productores privados que satisfagan sus necesidades por el cambio entre ellos sería la condición básica para la existencia de una ley del valor. Siendo esta última esencialmente una teoría de equilibrio general desarrollada en primer término con referencias a la producción simple de mercancías y adaptada después al capitalismo. De tal forma que en una sociedad productora de mercancías, no simplemente existe el caos sino que también el orden.
En relación a la ley interna del mercado Sweezy dirá que se cumple meramente por medio de la competencia entre los productores, por la presión mutua de uno sobre el otro, mediante la cual se equilibran las diferentes desviaciones. Entonces, la ley del valor ejerce aquí su influencia, manteniendo el equilibrio social de la producción entre las fluctuaciones accidentales. De esta manera, la ley del valor pierde su pertinencia y su importancia, el principio de planeación le sustituye, en la economía política de una sociedad socialista la teoría de la planeación debiera ocupar la misma posición básica que la teoría del valor en la economía política de una sociedad capitalista. Entonces, el precio según Marx, es tan sólo la expresión monetaria del valor, no obstante en su obra, aparece luego el término precio de producción, que es distinto al precio en sí, este término se refiera a las modificaciones de los valores.
El autor aclarará que a la hora de hablar de precio de monopolio, queremos decir en sentido general un precio determinado sólo por el deseo de adquirir de los compradores y por su solvencia, independientemente del precio, que es determinado por el precio de producción general y por el valor del producto. Por lo tanto, la demanda adquiere una significación especial, ya que el control de la oferta por el monopolista le permite aprovecharse de las condiciones de la demanda. Por otro lado el autor señala que las relaciones de valor cuantitativamente son perturbadas por el monopolio, las relaciones del valor cualitativo. Es decir el monopolio no altera las relaciones sociales básicas de la producción de mercancías, ni cambia la conmensurabilidad esencial de las mercancías. Entonces podemos seguir midiendo y comparando mercancías y conjuntos de mercancías en términos de unidades de tiempo de trabajo, aún bajo condiciones de monopolio.

4. PLUSVALÍA Y CAPITALISMO:

En este capítulo, el autor comenzará explicando el concepto de capitalismo y todo aquello que le es necesario para que pueda llevarse a cabo, el desarrollo de la producción de mercancías.
Es importante señalar la distinción entre producción de mercancías y capitalismo, puesto que, aunque el capitalismo se base esencialmente en ello, no toda la producción de mercancías implica necesariamente el capitalismo. La diferencia principal del capitalismo se basa en la compra y venta de la fuerza de trabajo, basándose por ello en continuas relaciones de cambio, como bien expuso Marx, se trata de una nueva época en el proceso de producción social. Y es que, en el capitalismo tanto los medios de producción como la fuerza de trabajo son mercancías, por lo que poseen valor de cambio.
A lo largo de la historia se han producido diversos cambios ya que la producción simple de mercancías consistía en cambiar mercancía por dinero y este a su vez por nuevas mercancías que satisfacían las necesidades nuevamente generadas (M-D-M); sin embargo, en el capitalismo se cambia dinero por mercancía y esta a su vez por dinero (D-M-D), el dinero es el principio y el fin.
Pero hay que señalar que el valor del primer dinero es totalmente distinto al obtenido tras la venta de la mercancía, por lo que hay que diferenciarlos. Al primer “dinero” se le denomina D y al segundo D´, siendo ésta última D´ de mayor valor que la primera, pues el objetivo de dicho cambio es la obtención de una continua acumulación (de riqueza). A esta diferencia es lo que Marx llama plusvalía.
Sin embargo, algunos economistas ortodoxos mantiene que, la adquisición de plusvalía como incentivo de la producción proviene de una característica innata de la naturaleza humana, el llamado “móvil de la ganancia”, siendo no el sistema capitalista, si no el ser humano el que, con continuas ansias de poder, ha fomentado el concepto y desarrollo de “plusvalía”.
Para conocer el origen de la plusvalía, según Marx, es necesario analizar el valor de la mercancía fuerza de trabajo, siendo ésta el trabajo mismo. El capitalista compra la fuerza del trabajo del obrero, es decir, al obrero mismo, quien durante un periodo de horas laborales acordado previamente, recibirá un salario (suma correspondiente al valor de los medios de subsistencia del obrero), a cambio de realizar el trabajo que le sea impuesto.
Dichas horas laborales, traducidas en la jornada de trabajo del obrero, puede dividirse en dos partes; el trabajo necesario y el trabajo excedente. El trabajo necesario es aquel que el obrero intercambia para compensar sus medios de subsistencia, es decir, es el que obtiene el obrero a modo de salario; mientras que el trabajo excedente es aquel que se da una vez cumplido el trabajo necesario, convirtiéndose en plusvalía, y siendo un beneficio perteneciente al capitalista.
En cuanto al valor total de cualquier mercancía, este está compuesto por tres partes; el capital constante (c) que es aquel que no cambia, representando el valor de la maquinaria y de los materiales utilizados; el capital variable (v) que es aquel que cambia, dependiendo del valor de la fuerza de trabajo; y por último la plusvalía (p), obteniendo con todo ello, como ya hemos dicho, el valor total de una mercancía. Este valor total equivale a las entradas brutas por ventas, el capital constante al desembolso en materiales más depreciación, el capital variable al desembolso en sueldos y salarios, y la plusvalía al ingreso disponible, tras todas estas operaciones, para su distribución como interés y dividendos o para su reinversión en el negocio.
La tasa de plusvalía (p´) es la porción de la plusvalía (p) con respecto al capital variable (v). Según Marx esta tasa es sólo propia de las sociedades capitalistas.
La tasa de explotación es la proporción de trabajo excedente con respecto al trabajo necesario. Esta tasa, en cambio, es propia de cualquier sociedad.
La magnitud de la tasa de plusvalía está determinada por tres factores: la duración de la jornada de trabajo, la cantidad de mercancías que entran en el salario real y la productividad del trabajo.
En cuanto a la plusvalía hay que distinguir dos tipos: la plusvalía absoluta, aquella que se obtiene de aumentar las horas de trabajo del obrero y la plusvalía relativa, que es aquella que se puede obtener por dos vías, o bien disminuyendo el salario del obrero o bien haciéndole aumentar su productividad.
Lo que Marx llama composición orgánica de capital se deriva de la fórmula del valor total. La composición orgánica de capital (o) es la proporción del capital con respecto al capital total. Aquí, el trabajo es provisto de materiales, instrumentos y maquinaria en el proceso productivo.
El punto seis del capítulo trata sobre la tasa de ganancia (g), es decir, la proporción de la plusvalía (p) con respecto al desembolso total de capital (c+v). Para explicar mejor la teoría, Marx supone que todo capital tiene un idéntico período de rotación de un año, ya que en la práctica el total de inversión no es generalmente igual que el capital empleado durante un año, ya que el tiempo de rotación de los distintos elementos de la inversión total varía de forma notable.
También se supone que la tasa de ganancia es igual tanto en las industrias como en las empresas. Si tanto las tasas de plusvalía como las tasas de ganancia son iguales en todas partes, se entiende entonces que, si el cambio de mercancías debe realizarse de acuerdo con la ley del valor, la composición orgánica del capital debe ser igual en todas partes.

5. LA ACUMULACIÓN Y EL EJÉRCITO DE RESERVA.

El capítulo comienza describiendo una teórica situación económica estable y sin acumulación de capital, llamada “Reproducción Simple”. La producción se divide en dos amplias categorías: producción de medios de producción y producción de artículos de consumo, y estos últimos, en otras dos categorías (artículos necesarios para la vida y artículos de lujo). Esto es la oferta total de mercancías. Por otro lado, los ingresos están formados por tres categorías: ingresos que el empresario deberá invertir en medios de producción, plusvalía y el salario. Esto se considera la demanda de mercancías. Para que este sistema sea estable, el capital constante usado debe ser igual a la producción total de la rama de bienes de producción, por lo que el capital usado en la rama de artículos de consumo debe ser igual al valor de las mercancías consumidas por los obreros y capitalistas dedicados a producir medios de producción. Ambas ramas deben interaccionar entre ellas para equilibrar la balanza, cuando el capital variable y las plusvalías de la primera rama sean iguales al capital constante de la segunda, estableciéndose un equilibrio entre la suma de la oferta y la demanda.
Pero la realidad es bien distinta, y el empresario que gasta todos sus ingresos se convierte en la realidad en un empresario que acumula capital. El capital que acumula lo reinvierte para obtener más plusvalía, volver a invertirlo y así sucesivamente… A este modelo se le llama “Reproducción Ampliada”. El éxito en la sociedad capitalista consiste en aumentar el capital propio. En contraste con la “Reproducción Simple”, mostrando la interrelación entre la oferta y la demanda cuando la acumulación es tomada en cuenta, es decir, cuando los capitalistas no consumen ya totalmente la plusvalía, sino que ésta se divide en tres partes: una que consumen los capitalistas, otra que se agrega al capital constante y otra que se suma al capital variable. En consecuencia, la acumulación conlleva a un aumento en la demanda de fuerza de trabajo. El aumento de demanda implica un aumento en el precio de la mercancía, lo que produce una desviación del precio respecto del valor. Si en el primer caso la fuerza de trabajo se vende en su valor, ahora ya no hay igualdad entre fuerza de trabajo y salarios.
Marx introduce en concepto de “ejército de reserva” o “población excedente relativa” para referirse a los obreros desocupados, que mediante su competencia activa en el mercado de trabajo ejercen una presión constante hacia abajo, en el nivel de salarios. El empresario ha podido sustituir empleados por máquinas, para reducir el salario. Por tanto, gran parte de este sector está formado por los que han sido desplazados por las máquinas.
Un estallido de acumulación de capital puede ser el resultado de una apertura de un nuevo mercado o de una nueva industria. Es en estos casos cuando el ejército de reserva se vacía y desaparece el obstáculo que frena el alza de los salarios. Pero en cada período de crisis, eliminación de trabajo… se vuelve a reconstruir el ejército.
Según las teorías clásicas, los salarios se regulan según factores externos al sistema (población). A estas teorías, Marx incluye el empleo industrial y al ejército de reserva. Lo que en definitiva viene a explicarnos Sweezy en este capítulo, es que según Marx, el ejército de reserva es formado mediante las innovaciones tecnológicas para economizar trabajo, y gracias a este, puede sobrevivir la plusvalía y la clase que ella sostiene. Además, a este respecto Sweezy destaca la idea errónea de suponer que la acumulación o bien la introducción de las máquinas para ahorrar trabajo marche a un paso igual, como para mantener un equilibrio entre los salarios y la plusvalía.

6. LA TENDENCIA DESCENDENTE DE LA TASA DE LA GANANCIA.

Paul M. Sweezy presenta en este capítulo la Ley de la tendencia descendente de la tasa de la ganancia que formuló Marx.
La formulación de la ley por Marx.
La acumulación del capital va acompañada por una mecanización progresiva del proceso de producción. La misma cantidad de trabajo, con un equipo más perfeccionado y eficiente, puede rendir más y generar un aumento de los beneficios. Esto quiere decir que la productividad del trabajo crece de forma continuada. Y es que, para Marx, la tasa de ganancia es la fuerza impulsora de la producción capitalista. O dicho de otra forma, la composición orgánica del capital crece también sostenidamente. De ahí derivó Marx su “Ley de la tendencia descendente de la tasa de la ganancia”.
De este modo, si la tasa de la plusvalía es constante, la tasa de ganancia varía en sentido inverso a la composición orgánica del capital. Pero esto puede ser una mera tendencia, puesto que los cambios son imprevisibles y pueden balancear o modificar los efectos sobre los mismos.
Existirán ciertos obstáculos internos opuestos al desarrollo de la producción capitalista, como expuso Marx, una composición orgánica ascendente del capital expresa la creciente productividad del trabajo; y la tasa descendente de la ganancia que la acompaña tiene que cerrar al fin los cauces de la iniciativa capitalista.
Las causas contrarrestantes.
Marx se centra en cinco de las seis causas que contrarrestan y anulan la “Ley general de la tasa descendente de la ganancia” (quedando esta en una mera tendencia):
1ª. Abaratamiento de los Elementos del Capital Constante. El uso creciente de maquinaria, eleva la productividad de trabajo, lo que disminuye el valor por unidad del capital constante.
2ª. Aumento de la Intensidad de Explotación. Se trata de producir más en menos tiempo, sin afectar la cantidad de trabajo necesario, a través de los mecanismos de acelerar y estirar la jornada, lo cual eleva la tasa de ganancia.
3ª. Depresión de los salarios más abajo de su valor. Esto está determinado más por el mercado que por la voluntad de los capitalistas.
4ª. Sobrepoblación relativa o “ejército de reserva”. La existencia de trabajadores desocupados conduce a la creación de nuevas industrias con una composición orgánica del capital relativamente baja y una tasa de ganancia relativamente alta.
5ª. Comercio exterior. Abarata la adquisición de materias primas y artículos necesarios, frente a la producción nacional.
Una crítica de la ley.
Como se ha expuesto, las fuerzas actuantes sobre la tasa de ganancia puede resolverse mediante una fórmula, la cual contiene dos variables, por un lado la propia tasa de ganancia, y por otro, la composición orgánica del capital. Hay que tener en cuenta que una composición orgánica ascendente del capital va de la mano con la creciente productividad del trabajo. Y la productividad ascendente tiende a llevar consigo una tasa más alta de la plusvalía. Un ascenso en la composición orgánica del capital significa necesariamente un aumento de la productividad del trabajo.
De tal modo concluimos que una productividad creciente del trabajo va ligada a un abaratamiento del trabajador y por consiguiente una tasa más alta de plusvalía, inclusive cuando los salarios reales se elevan, ya que estos nunca suben proporcionalmente a la fuerza de trabajo productiva. Un ascenso en la composición orgánica del capital significa necesariamente un aumento en la productividad del trabajo. De este modo, Marx expone que una más alta productividad va invariablemente acompañada por una tasa más alta de la plusvalía, y es que, el proceso capitalista de producción es esencialmente un proceso de acumulación. De esto se deduce la tendencia persistente de la tasa de ganancia a descender. Pero los capitalistas, a través de distintos medios, como la innovación tecnológica o los procesos globalizadores, procuran mantener la tasa de ganancia anterior, e incluso, elevarla. El aumento de la composición orgánica del capital tenderá a restablecer la tasa de plusvalía y a acrecentar el volumen de plusvalía.
Sin embargo, no hay ninguna suposición general de que los cambios en la composición orgánica del capital sean relativamente tan superiores a los cambios en la tasa de la plusvalía y que los primeros dominarán los movimientos en la tasa de la ganancia. Por esta razón, la formulación de la ley de la tendencia descendente de la ganancia formulada por Marx no es muy convincente, y así lo deja expuesto el autor de la obra a la que nos venimos refiriendo, considerándolo como un hecho insostenible. Esto no quiere decir que no exista una tendencia de la tasa de la ganancia a descender como un rasgo básico del capitalismo, como ya apuntaban otros autores clásicos además de Marx. Una cosa parece segura, y es que el aumento de la composición orgánica del capital tenderá a restablecer la tasa de la plusvalía, y así, a acrecentar el volumen de la plusvalía mas allá de lo que este hubiera sido en ausencia del aumento de la composición orgánica del capital.
Es importante destacar también la existencia de otras fuerzas, además de las mencionadas hasta ahora, que son significativas a este respecto. Tales fuerzas pueden ser clasificadas en aquellas que tienden a deprimir la tasa de la ganancia y aquellas que tienden a elevarla.
Fuerzas que tienden a deprimir la tasa de la ganancia:
- Los sindicatos. Los trabajadores en reserva son el principal obstáculo para los trabajadores que quieren beneficiarse del desarrollo industrial, por eso se organizan en sindicatos.
- La acción del estado en beneficio de los trabajadores. Leyes que benefician a los trabajadores, e igualmente a los sindicatos ayudan a la depresión de la tasa de la ganancia.
Fuerzas tendientes a elevar la tasa de la ganancia:

- Organizaciones patronales. Actúan para mejorar la posición contractual del capital frente al trabajo, ejerciendo una influencia ascendente en la tasa de la ganancia.
- Exportación del capital. Sirve para mitigar la presión sobre el mercado de trabajo doméstico e impide la depresión sobre la tasa de la ganancia.

- Formación de monopolios. los capitalistas lo crean para aumentar su tasa de ganancia
- Acción del estado en beneficio del capital. Tienen el efecto de elevar la tasa de la ganancia general.

8. LA NATURALEZA DE LAS CRISIS CAPITALISTAS

En este capítulo Marx nos habla de las crisis económicas. Para empezar, explica una transición de las formas de transacción del trueque M-M (Mercancía contra Mercancía), a una forma de cambio M-D-M (Mercancía contra dinero y dinero contra mercancía), en las nuevas condiciones de una economía desarrollada. Con la aparición de la moneda, le permite al productor vender su producto cuando éste terminado y con el dinero puede hacer lo que a el le plazca. De este modo se ahorra mucho tiempo y ayuda a la especialización, que es la base de la productividad incrementada.
Ahora bien, este medio de cambio privado introduce la posibilidad de crisis de una índole nunca sospechada en una economía simple, en la que el trabajo estuviera organizado y los productos fuesen compartidos bajo la dirección de una sola autoridad. Si falla un comprador-vendedor, se produce una crisis en cadena pudiendo afectar a toda la economía. La consecuencia es que coinciden existencias de mercancías invendibles y necesidades insatisfechas. Cada productor ha producido más de lo que puede vender y se ha dado pues, una crisis de sobreproducción. Pero la sobreproducción no es la causa de la crisis, sino el resultado de ella. Hay que buscar las causas en la interrupción de la cadena compra-venta.
Los economistas clásicos fueron incapaces de distinguir entre la producción simple de mercancías y la producción capitalista, y así se aplicaron erróneamente teorías. La ley de Say sostiene que no puede interrumpirse la circulación M-D-M, y por lo tanto no puede haber crisis ni sobreproducción. Y es por esto que se tiene la falsa idea de que la crisis y la sobreproducción son imposibles en ambos tipos de producción. Marx rechaza esta idea afirmando que en la cadena de compra-venta, uno no está obligado a comprar solo por el hecho de haber vendido. Aquí se produciría la interrupción de la cadena M-D-M y el posible origen de una crisis. La venta y la compra están separadas en el tiempo y en el espacio. El dinero es el medio por el cual el cambio se divide en dos transacciones separadas y distintas: la venta y la compra. Por esto mismo, porque son dos procesos, uno puede fallar y así se interrumpe la cadena y se puede dar la crisis.
La forma de circulación M-D-M, que es la característica, se convierte bajo el capitalismo en D-M-D. En el primero, es decir, en la producción simple de mercancías, el propósito de cambio es el valor de uso y no el aumento del valor de cambio, es producción para el consumo. Sin embargo en la segunda forma, tanto la “D” del principio como la “D” del final representan valor de cambio, y el objetivo es incrementar ese valor. Esto es lo que se quiere decir cuando se dice que el capitalismo es producción para obtener ganancia. Pero esto no significa que el modelo de circulación M-D-M deje de existir, ya que la gran mayoría de los trabajadores, la circulación será esta, con todo lo que ello implica (aumento de valor de uso). A este respecto, es erróneo pensar que el obrero tiene un deseo natural de obtener cada vez más ganancia.
En cuanto a la relación entre D-M-D y el problema de la crisis., hay que saber en primer lugar que el interés del capitalista es elevar la tasa de ganancia (volumen del incremento de “D”, con relación a la magnitud de su capital original). Ahora bien, en lo que se refiere a la posibilidad de crisis no hay diferencia entre la producción simple de mercancías (la relativa al M-D-M) y el capitalismo (D-M-D). Las irrupciones de compra-venta, afectan al proceso en los dos casos. La diferencia está en que puede desaparecer la tasa de ganancia o volverse negativa, por lo que el incentivo de la producción capitalista dejara de existir. También puede ocurrir, que se produzca un descenso en dicha tasa y que los capitalistas reduzcan sus operaciones lo bastante como para producir una crisis. En estos momentos, el capitalista debe elegir una de dos opciones: introducir capital a la circulación o conservarlo, aunque pronto tendrá que reinvertirlo para continuar siendo un capitalista. Lo que ocurre es que ese aplazamiento del capital habrá producido ya una interrupción y provocado seguramente la sobreproducción y la crisis. Por tanto, no es verdad que la tasa de ganancia deba desaparecer o volverse negativa para producir una crisis; sólo con el descenso de ella puede ser suficiente para interrumpir el proceso de la circulación y por tanto dar lugar a una crisis.
Hay dos tipos de crisis: las relacionadas con la tendencia descendente de la tasa de la ganancia y la crisis de realización (realización de valor). Desde el punto de vista del análisis causal, los dos tipos de crisis plantean problemas diversos. En un caso tiene que ver con movimientos en la tasa de la plusvalía y en la composición del capital, quedando intacto el sistema de valor; y en el otro, tenemos que ver con fuerzas todavía no especificadas que tienden a crear un déficit general en la demanda de mercancías, en el sentido de ser insuficientes para comprarlas todas con una tasa de ganancia satisfactoria. El punto de partida de la crisis es en ambos casos un descenso en la tasa de la ganancia; pero lo que está detrás del descenso en la tasa de ganancia en un caso, requiere un análisis muy diferente del que requiere lo que está detrás del descenso en la tasa de ganancia en el otro.

Comentario de Imagen

En la fotografía se observa tres de las divisas más fuertes del mundo que mueve la economía: La libra, el Euro y el Dólar. Se ve existe un bucle entre ellas que nos hace ver que la economía está globalmente unida y lo que pase en una economía de un país o zona repercutirá de forma positiva o negativa en otra parte del mundo.

Las economías se ven reforzadas por sus divisas ya que pueden ser decisivas a la hora de enfrentar una crisis mundial como la que estamos viviendo.

Por medio de las divisas se establecerán distintos tipos de precios de los bienes y servicios según su cotización, y determinará como se comercie a la hora de exportar o importar.
La importancia de las divisas es fundamental para los precios de los bienes y servicios y según los distintos valores, se va determinar que se exporta y que se importa, lo que afectará al incremento del mercado financiero.

lunes, 31 de enero de 2011

Exposiciones 17 y 18 de Enero

En esta semana se han expuesto trabajos que trataban temas como las migraciones, el ascenso de China como potencia mundial, la economía sumergida o las pensiones.

Donde un grupo trabajo un tema de actualidad y como es el de las pensiones haciendo una exposición muy completa, analizando como se encuentra el estado de la demografía de la población (envejeciendo de la población, baja natalidad y mortalidad….), por lo que España está tomando medidas para solucionar el problema de las jubilaciones, ampliando la edad para jubilarse hasta los 67 tal y como se pública en diario el País a 27/01/2011:

El Gobierno y los sindicatos CC OO y UGT han alcanzado esta madrugada 27/01/2011 un principio de acuerdo sobre el punto más espinoso en la negociación de la reforma del sistema de pensiones: los años cotizados necesarios para jubilarse. Ambas partes han acordado que los trabajadores podrán poner fin a su vida laboral a los 65 años conservando la pensión completa si han cotizado al menos durante 38 años y medio, por debajo de la última propuesta del Gobierno que llegaba hasta los 39 y a medio camino de la propuesta sindical de los 38 años. Para el resto de trabajadores, será necesario haber cotizado 37 años para jubilarse a los 67 años manteniendo la pensión íntegra. También ha habido un principio de acuerdo en materia de negociación colectiva y políticas activas de empleo.

En cuanto al periodo de cómputo, los sindicatos finalmente aceptarán como válida la propuesta del Gobierno de que se tengan en cuenta los últimos 25 años de vida laboral (ahora son los 15 últimos), según fuentes gubernamentales. El Ejecutivo, a cambio, ampliará el periodo transitorio para implantar el nuevo cómputo.

El periodo de implantación de la nueva edad de jubilación arrancará en 2013 y se extenderá hasta 2027. Durante ese plazo, se irá aumentando paulatinamente la vida laboral del trabajador, a razón de un mes y medio más cada año.

La intervención a última hora en las negociaciones del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha sido clave para que las partes acercaran sus posturas y llegaran a un pacto antes de este viernes, día en el que el Consejo de Ministros aprobará la reforma. El jefe del Ejecutivo se reunió de madrugada a solas durante tres horas con los líderes sindicales Ignacio Fernández Toxo (CC OO) y Cándido Méndez (UGT) para cerrar un acuerdo sobre los años cotizados, el punto más conflictivo de toda la reforma. Finalmente, como deseaba el Gobierno para presentar una decisión tan impopular, la reforma contará con el respaldo sindical. No obstante, desde CC OO se asegura que aún faltan por conocer detalles para poner su firma al acuerdo.

Jóvenes y mujeres

Más allá de mantener la horquilla de jubilación entre 65 años con 38,5 años cotizados y 67 con 37, una de las principales claves para que los sindicatos aceptaran una propuesta que en principio les parecía insuficiente ha consistido en la posibilidad de beneficiar a los jóvenes y a las mujeres en este cómputo.

En el caso de los jóvenes, los periodos transcurridos como becarios podrán sumar a los años cotizados, con un límite de dos años, y permitir así llegar a esos 38 años y medio requeridos para retirarse a los 65. Se está estudiando el efecto retroactivo de esta medida para beneficiar también a aquellos que fueron becarios en 2007, aunque en cualquier caso se tendrá que acreditar debidamente este periodo de aprendizaje. Lo mismo ocurrirá con el periodo no cotizado y dedicado (mayoritariamente por la mujer) al cuidado de hijos: la persona que haya optado por esta solución podrá sumar nueve meses por hijo a su cotización, con un tope de dos años. No será para todas las mujeres, sino para aquellas que interrumpan su vida laboral para tener hijos.

En cuanto a la jubilación anticipada, se eleva de 61 a 63 años la edad mínima para acceder a ella, con una importante novedad: hasta ahora el trabajador tenía que pasar previamente por el desempleo para acogerse a este derecho, mientras que en adelante estará más ligado a la voluntariedad.

Respecto a las políticas activas de empleo, los sindicatos han logrado que el Gobierno diseñe una estrategia global para mayores de 55 años, con una ayuda que ya no será la de 350 euros ofrecida por el ministro de Trabajo, Valeriano Gómez. La cuantía será mayor y su abono no dependerá de las comunidades, como se había sugerido, sino del Gobierno central. La ayuda estará en torno a los 400 euros.

También en negociación colectiva se han sentado las bases para el acuerdo, aunque habrá una segunda ronda de contactos para perfilarlo, pues sindicatos y patronal tienen hasta marzo para negociar. Este principio de acuerdo se plasmará probablemente en un comunicado conjunto que Gobierno, sindicatos y patronal harán público esta tarde.

El principio de acuerdo ha sido avanzado esta madrugada por la cadena Ser y ha podido ser confirmado poco más tarde por este periódico. En cualquier caso, se podrá seguir negociando después de mañana, cuando el Gobierno presente su anteproyecto de ley de reforma del sistema de pensiones. Pero solo detalles. "El viernes tenemos que despejar las incógnitas mayores", señaló el secretario de Comunicación de CC OO, Fernando Lezcano, quien admitió que en los últimos días se habían acercado posturas. En esa línea se expresó Toni Ferrer, secretario de Acción Sindical de UGT, al constatar "avances". Eso sí, ambos hablaron de conflicto y "confrontación" si no se logra el acuerdo básico mañana.



http://www.elpais.com/articulo/espana/trabajadores/tendran/cotizar/38/anos/medio/jubilarse/65/elpepuesp/20110127elpepunac_2/Tes

Lectura 6

En esta lectura se trata conceptos tales como la ciencia, su método, las etapas del método y conocimiento.
 
La ciencia tiene el objetivo de describir el explicar la realidad, y es definida como una actividad humana intelectual y social que acerca al hombre al conocimiento de sus límites y
se utilizada como medio de dominación social, su organización está al servicio del poder de una minoría.
 
Dentro de la ciencia nos encontramos algo fundamental que es el método científico que es el sustento que hace de base a la evolución científica.
 
Destacamos cuatro etapas sobre el método científico, que hay que seguir en cualquier investigación:
 
  • Descripción.
  • Clasificación.
  • Explicación.
  • Verificación.
 
Además debemos tener en cuenta tres modos de inferencia: deductivo, inductivo y reductivo. En la lectura se menciona que hay que distinguir de una manera clara el método de investigación con el de exposición, ya que la investigación constituye todo el proceso de conocimiento científico, la exposición es posible cuando se lleve a cabo la formulación de la hipótesis.

El mecanismo de la investigación científica

La investigación científica parte de la observación de los hechos pero al comenzar esta observación esta viciada ya que el científico hace uso de un conocimiento previo del objeto investigado, por lo que siempre existe un selección previa de los hechos que se van a observar. Es deber del investigador descubrir la esencia de los fenómenos, ya que los hechos por si sólos no explican nada

En la lectura hace mención a distintas etapas de  investigación científica:

1ª Etapa: La investigación científica consiste en observar los hechos y seleccionar los más significativos, pero lo más libre posible de todo tipo de prejuicios.

2ª Etapa: Formulación de una hipótesis que explique el conjunto de los hechos de forma lógica y coherente. En este punto, un elemento fundamental es la fantasía, ya que ésta permite realizar simulaciones mentales derivadas de la realidad observada. Hay que tener en cuenta que, al ser posible realizar simulaciones sobre los posibles resultados de la acción, es posible alterar el curso de la acción para adecuarla a la consecución de dicho fin.
3ª etapa: Experimentos para llevar a cabo el  contraste de la hipótesis. Por tanto, aquí la investigación orienta a la acción para poder tomar la hipótesis inicial como verdadera.

4º etapa: Es el último paso modificar o sustituir las hipótesis formuladas teniendo en cuenta los resultados de los experimentos.

¿Qué es una concepción del mundo?


En la lectura 3 encontramos una serie de principios que rigen la conducta de del sujeto, encontrando estos principios en la cultura de la sociedad. Estos principios nos lleva a plantarnos que  existe una concepción sobre el mundo.

La concepción de del mundo en la cultura de la sociedad no permite sin embargo, averiguar con toda sencillez, a partir de creencias oficialmente afirmadas , cual es la concepción del mundo.

Nos encontramos con distintas concepciones sobre el mundo, por ejemplo la concepción materialista y dialéctica del mundo. El materialismo es uno de los dos principios fundamentales  de Engels de los que llama “ concepción comunista del mundo “, llevando la concepción del mundo al plano Marxista, la concepción marxista es una concepción materialista y dialéctica del mundo, no se puede considerar elementos explícitos como un mecanismo superior positivista.

La concepción comunista del mundo esta formada según Engels por la dialéctica y el materialismo, donde  se lleva a cabo un análisis reductivo obviando conceptos con contenido cualitativo, para limitarse en lo esencial al manejo de relaciones cuantitativas.

LECTURA 1

La lectura en un primer momento se cuestiona el concepto de Ciencia,  siendo definida por J.Schumpeter:” Es ciencia cualquier tipo de conocimiento que haya sido objeto de esfuerzos conscientes para perfeccionarlo. Estos esfuerzos producen hábitos mentales –métodos o técnicas- y un dominio de los hechos descubiertos por esas técnicas ” (J.Schmpeter, Histora del análisis económico).

Esta definición se puede decir que es superficial, pero el autor la toma como punto de partida, ya que el objetivo del conocimiento es descubrir una serie de normas. El autor afirma que la finalidad del conocimiento, consiste en descubrir las normas, o sea, las leyes del universo empírico que rodea al hombre, de la realidad objetiva en la que éste se halla inmerso.

Este conocimiento consta de varios aspectos fundamentales, debe proporcionar una descripción de esta realidad, explicándola y comprendiéndola. La ciencia no debe ser simplemente un conjunto de definiciones, sino que tiene por finalidad mostrar la necesidad de los objetos

Otro aspecto con el que se caracteriza el conocimiento científico es que tiene que poseer una condición indispensable para que exista un verdadero conocimiento científico es la exigencia de que la realidad objetiva sea explicada a partir de ella misma, sin elementos extraños.

El último aspecto que se observa en la lectura indica que  el conocimiento científico es solo una parte de la actividad humana. El conocimiento no puede ser un fin en sí mismo, el hombre quiere conocer el mundo para poder modificarlo.